Hace tiempo que leo sobre filosofía y muchas de las ideas que voy aprendiendo trato de aplicarlas en en mis consultas de nutrición. Cuando vienen personas buscando perder peso suelo contarle analogías, cuentos o metáforas para que entiendan lo que quiero transmitirles. Puedes considerarme un friki, te doy permiso.
Hoy os traigo la parábola de Platón, el mito de la caverna. Con ella quiero ayudar a entender a mucha gente un poco esto de la nutrición, la pérdida de peso y las redes sociales.
Cuando hablamos de pérdida de peso, cada vez hay más perfiles asegurando que tienen la dieta ideal o publicitando todo tipo de brebajes mágicos y dietas milagro que, según ellos, son la panacea para eliminar la grasa y así bajar unos kilitos en la báscula. La mayoría de estos perfiles se aprovechan de su gran repercusión en las RRSS para tratar de sacar partido con falsas promesas, jugando con la ilusión de muchas personas.
Quiero apoyarme en la parábola con la que Platón trató de mostrar su percepción del mundo, para tratar de hacer que entiendas cómo está montado todo este tema de la nutrición y la pérdida de peso y como mucha gente quiere hacer negocio sin ningún tipo de conocimiento a costa de tu salud y desconocimiento.

Cuando te prometan perder peso rápidamente con algún producto, desconfía. Piensa que hay algo detrás. Son sombras. Quizá estés en la caverna y por mucho que te cueste dudar, debes salir de ella.
Busca información, contrasta su mensaje y si dudas, evita a ese mal profesional y busca a otro que te ayude proporcionándote buenas herramientas y dejando de lado esos brebajes que no llevan a ningún otro lado. Bueno si, si que llevan a un lugar, a enriquecer el bolsillo de la persona que te los está ofreciendo.
Ya lo predijo Platón, “la ignorancia es la raíz de todos los males”, el de tu salud, también. Busca quien en sus servicios te forme para que consigas entender a tu cuerpo.

