El motivo principal por el que se va dejando la dieta cuando te propones perder peso es no saber afrontar correctamente los imprevistos que van sucediendo en el día a día. El motivo principal de rendirte es no entender que se puede perder peso sin hacer dieta.
Te diría, sin miedo a equivocarme, que si quieres perder peso solamente siguiendo la propuesta de la dieta estás condenado a fracasar.
Para bajar la grasa de tu cuerpo y que el número de la báscula cambie, deberás aprender a comer comer bien, con o sin la ayuda del papelito.
Tú, yo y cualquier ser humano somos procrastinadores por naturaleza. Es decir, nos gusta aplazar las cosas y si nos incomodan, cuanto más tarde mejor.
Es un gran error querer empezar a hacer dieta cuando todos los factores los tengas favorables, porque ya te adelanto yo, que nunca verás el momento perfecto. No comer bien un martes porque el resto de la semana la tienes ocupada es ridículo porque a la semana que viene tendrás otro contratiempo.
Hay personas que me llegan a consulta y me dicen lo siguiente:
Comienzo la semana a tope con la dieta, lunes y martes todo controlado. Llega el miércoles y tengo una visita inesperada que hace que coma fuera de casa. El jueves acudo al cine con mi pareja, por lo que la dieta vuelve a quedar en un segundo plano. El viernes me levanto sin planes, pero como está el fin de semana cerca pienso que comer un día a “dieta” teniendo a la vuelta de la esquina el sábado y domingo es absurdo y se me viene a la mente comerme esa hamburguesa que tanto me gusta y digo… “ya el LUNES empiezo la dieta en serio”.
A esas personas les digo lo mismo siempre. ERROR. Así nunca conseguirás salir del bucle en el que estás metido. Con esa idea se te pasan las semanas, los meses, los años y ese LUNES, con el que vas a empezar “en serio”, nunca llega. Se ve siempre pospuesto.
Mira, la mayoría de las personas se proponen objetivos inalcanzables, que hacen que abandonen en mitad del camino.
Pero, ¿sabes una cosa?
Ese abandono va mermando tu fuerza de voluntad hasta llegar al punto de hacerte pensar que eso de bajar de peso o subir en masa muscular no es para ti.
Te recomiendo que te pongas el objetivo de entrenar y comer sano siempre que puedas y que lo hagas olvidándote del destino o la meta. Come bien por el mero hecho de hacerlo. Hazlo siempre que puedas, independientemente de lo que pase luego o mañana. Hazlo sin ningún tipo de expectativa. Al principio puede que sea una vez en semana, pero con el tiempo irán siendo dos días y más adelante irás creando un hábito.
No te exijas marcas a corto plazo y aprende a disfrutar del camino. No te exijas más de lo que puedas dar, pero se condescendiente con lo que haces.
Si puedes comer bien solo un día en semana ¡hazlo!, de verdad, vale la pena. Eso es mejor que no comer bien ningún día.
Si has desayunado churros con chocolate porque no has podido resistirte, cuida las siguientes comidas. Que eso no sea excusa para seguir haciéndolo mal lo que queda de día, de semana, de mes o del año
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No te exijas la perfección, exígete el progreso.
Recuerda
1+0+0+0+0+0+1= 2
0+0+0+0+0+0+0= 0


